Empieza una campaña de cereales muy desigual marcada por el calor y la sequía.

24 de June del 2015

En las zonas más tempranas, como Andalucía, la recolección comenzó hace semanas e incluso se adelantó, menos perjudicada por el clima, mientras que en zonas como Castilla-La Mancha o Castilla y León el calor tendrá más efectos negativos.

La campaña española de cosecha de cereales de invierno (trigo, cebada y avena) de 2015 ha empezado con previsiones muy desiguales según la zona y con malas perspectivas para los agricultores por el impacto del calor y de la sequía de esta primavera. En las zonas más tempranas, como Andalucía, la recolección comenzó hace semanas e incluso se adelantó, menos perjudicada por el clima, mientras que en zonas como Castilla-La Mancha o Castilla y León el calor tendrá más efectos negativos, según han explicado fuentes de las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA. Por ejemplo, en algunas fincas de Castilla y León, los agricultores han optado por "segar en verde", ya que las plantas no se llenaron de grano, y destinar lo cosechado a forraje.

Asaja ha indicado que la cosecha de cereales de invierno rondará los 13,28 millones de toneladas, una producción mucho más baja de lo esperado y sensiblemente inferior a la media de los últimos cinco años, que estuvo en torno los 15,8 millones. En 2014, la producción de España -país deficitario en cereales- ya fue baja, y más en comparación con la coyuntura mundial de abundancia de existencias. Asaja ha constatado que los daños "son especialmente graves en la zona centro y norte peninsular"; la superficie total nacional de cultivo se mantiene estable -en 5,6 millones de hectáreas-, excepto el trigo duro, que ve incrementadas sus siembras. De los 13,28 millones de toneladas que podrían alcanzarse este año, 5,10 millones corresponden a trigo blando, 0,78 a trigo duro, 6,1 a cebada y 1,4 millones a avena, centeno y triticale, según la misma fuente.

Por zonas, según la organización agraria, el sur peninsular, hasta Ciudad Real, tiene "una cosecha media", similar al pasado año. El centro (Toledo, Cuenca, Albacete, Madrid, Teruel, Valladolid y ávila) "registra pérdidas entre el 10 y el 25 %", respecto a 2014. Según han explicado fuentes de la organización agraria COAG, la campaña se caracteriza por mucha "heterogeneidad" en términos productivos, pues en Andalucía, donde los agricultores ya llevan semanas cosechando, el golpe de calor no afectó de manera importante, ya que el cereal estaba prácticamente granado.

COAG también ha constatado las diferencias en Castilla-La Mancha y la disparidad entre los campos de Cuenca y Guadalajara con los de Ciudad Real, éstos últimos más afectados. Cataluña y Aragón verán reducida su producción de manera "considerable", salvándose las zonas de regadío y en Castilla y León hay diferencias entre norte y sur, según COAG. En País Vasco y Rioja, el cultivo iba con cierto retraso, por lo que la falta de lluvias también ha afectado, según la misma fuente. En Castilla y León, primera autonomía productora, la alianza agraria UPA-COAG ha advertido de que la cosecha será "mala", entre un 25 % y un 35 % inferior a una normal. En este sentido ha indicado que ni las lluvias de los últimos días han podido paliar la situación, pues la ausencia de precipitaciones y el calor de mayo han sido "fatales" para la nueva cosecha.