Prohibición gradual del glifosato en Alemania

5 de September del 2019

Alemania se ha sumado a Austria en su decisión de prohibir el glifosato, aunque las autoridades alemanas han optado por una eliminación gradual del herbicida en lugar de la prohibición con carácter inmediato que aprobó antes del verano el parlamento austriaco.

En Alemania, la utilización del glifosato se reducirá a una cuarta parte en los próximos años y dejará de aplicarse totalmente a partir del 31 de diciembre de 2023. De forma progresiva se irán ampliando las áreas en las que se prohibirá su uso y se incrementará en 100 millones de euros la partida destinada cada año a la investigación sobre nuevas medidas de protección de cultivos y de insectos.

El gobierno alemán ha adoptado la decisión sobre el herbicida de Monsanto, filial de Bayer, después de los diversos juicios que han tenido lugar en Estados Unidos, en los que ha quedado judicialmente probado que el Roundup, la marca bajo la que se comercializa esta sustancia, es causante directo de varios tipo de cáncer.

Un paquete de medidas más amplio

La nueva normativa alemana se ha presentado en el marco de un gran paquete de medidas dirigidas a la protección de los insectos, la biodiversidad y el clima. Las ministras de Agricultura, Julia Klöckner (CDU), y de Medio Ambiente, Svenja Schulze (SPD), llevaban un año defendiendo este paquete, hasta que han conseguido ahora el apoyo del Consejo de Ministros. La decisión adoptada finalmente sobre el glifosato no coincide totalmente con la que proponía Schulze, que quería una prohibición total del mismo en 2022.

Por otro lado, entrarán en vigor de forma inmediata nuevas etiquetas de bienestar animal que deberán figurar, en una primera fase, en todos los productos del cerdo y que después se extenderán a todos los elaborados con carne de ave de corral. El objetivo es que el consumidor disponga de más información sobre el lugar de origen y las características de los productos cárnicos. Las cadenas de supermercados alemanas ya incluyen este tipo de información, pero la etiqueta estatal proporcionará datos relativos a las condiciones de cría y cebado, por ejemplo el número de metros cuadrados del que disponían los cerdos en la explotación, métodos de sacrificio o condiciones de transporte.

Cambios en el reparto de ayudas

El paquete incluye, además, una modificación del reparto de las ayudas agrarias europeas, de forma en el futuro habrá menos dinero disponible por hectárea y habrá un apoyo mayor para los cultivos sostenibles, una medida que venía reclamando desde hace tiempo el Partido Socialdemócrata (SPD), socio menor de la gran coalición de gobierno de Angela Merkel.

El presidente de la Asociación Alemana de Agricultores, Joachim Rukwied, ha sido muy crítico con la nueva normativa. “Sabemos que debe haber cambios hacia un mayor bienestar animal y protección de los insectos, pero este paquete es tóxico para los agricultores”. Considera, por otro lado, que “la redistribución de los subsidios agrícolas significa recortes dolorosos en los ingresos y si este paquete de leyes se implementa de esta manera, generará más frustración y falta de perspectivas en el sector”.

Fuente: agropopular